Supongo que ya es hora de que os cuente lo que pasó con Ashton. Para empezar, tenéis que saber que yo jamás he amado a alguien tanto como le amé a él. Desde los 8 años, sí, desde los 8, llevaba enamorada de él. Eramos muy buenos amigos, pasabamos el día juntos, él no sabía lo que yo sentía por él. Con 11 años, me atreví y se lo dije. Él no dijo nada al respecto, y seguimos siendo amigos durante un tiempo. Hasta que fuimos creciendo. Entonces, sus 'amigos' le decían que yo era una mala compañía, que se tenía que buscar a alguien mejor. Yo seguía colada por él. Con 13 años, me dijo lo que jamás hubiera deseado oir. Me dijo que pasaba de mí, que estaba loca (sí, loca por amor...), que no quería volver a verme nunca más, que no le hablara más, que no me acercara a él. Y yo no había hecho absolutamente nada, sólo me había enamorado de él. Lo pasé fatal. Fueron los peores años de mi vida, no se puede explicar con palabras. No nos podíamos ni ver. Me pasé noches enteras llorando, faltaba a clase porque no podía ni verle, le escribí millones de canciones. Le echaba de menos, pero le odiaba al mismo tiempo. Se mudó a Londres cuando teníamos 15 años. Ahí fue cuando las cosas empezaron a ir bien otra vez. Tuve algunos novios y poco a poco le fui olvidando. Por fin podía sonreir. Y ahora, dos años después, cuando ya me había alejado completamente de todo lo que tenía que ver con él, vuelve. Y yo no estaba dispuesta a pasar por lo mismo que pasé. No, no tenía miedo de volverme a enamorar de él, después de todo lo que me hizo jamás le querría otra vez. Sólo tenía miedo de recordar momentos, amargarme y desaprovechar mis vacaciones. Por eso, sin dudarlo, me fui a casa de Dougie y compañía. Me estaba enamorando de Doug, y, al parecer, él de mí también. Estaba clara cual era mi misión: No pensar en el estúpido que jodió mi niñez y vivir la vida al 100%.
- Buenos días, mi party girl - me dijo Dougie mientras me despertaba.
- Buenos días, mi... party boy? - me reí y me levanté.
Dougie salió de la habitación, contesté al sms que me enviaron mis padres para preguntarme cómo estaba, y fui hacia la ducha. Al entrar, estaba Doug, con una toalla en la cintura y sin camiseta, afeitandose.
- Ops, lo siento - dije mientras cerraba la puerta riendome.
- No pasa nada, entra, no molestas - dijo riendose mientras me guiñaba un ojo.
- Iba a ducharme - dije asomando mi cabeza por la puerta.
- Por eso, no importa, entra entra - dijo mientras levantaba las cejas. Entré riendome y le pegué en la barriga. Me agarró de la cintura y me besó en la frente.
- Tonto - le dije dandole un beso en la nariz.
- Tonto? un tonto no haría esto - me besó. Sonreí. Dougie era perfecto, perfecto para mí. Me cogió en brazos y me metió en la ducha. Él se metió detrás de mí. Yo tenía la ropa puesta, él se quitó la toalla y estaba en calzoncillos. asdlfkajsdfklurebuioskajsdhfas. Encendió la ducha y nos empezamos a mojar. Parecía la escena de cualquier película de amor. Risas. Besos. Diría que había sido la mejor ducha de mi vida. Me fui a la habitación a cambiarme la ropa mojada, y él se fue a desayunar. Oh dios, realmente quería a Doug.
Ese día fui a ver a los chicos ensayar. Eran muy buenos, me encantaban todas las canciones del nuevo disco, eran mejor de lo que pensaba. Cuando tocaron ''I'll be your man'', me quedé de piedra. Era la mejor canción que jamás había escuchado. Y Dougie no paraba de mirarme y sonreirme mientras la tocaban. Fue un día genial.
- Y bueno, ¿cuando vais a decirnos que estáis juntos? - nos dijo Danny cuando ibamos en el coche camino a casa.
- Cuando dejes de gritar tanto al 'hacerlo' con Georgia - dijo Dougie riendose. Yo no pude evitar reirme. Efectivamente, sólo había pasado una noche en esa casa y ya les había oido en 'acción'.
- Tss! - dijo Danny con su típica sonrisa picarona.
Al llegar a casa, me fui a mi habitación y me conecté al tuenti. Tenía un mensaje privado de un tal llamado ''Anónimo''. El mensaje decía ''Asómate por la ventana, y escucha lo que te voy a decir, por favor''. Me daba miedo asomarme. Esperé cinco minutos, y entonces me asomé. Mierda. Ahí estaba el cabrón.
- Nelly, sabía que preferirías al famosillo antes que a una persona como yo, siempre ha sido así, pero he cambiado de... - cerré la ventana de golpe y bajé la persiana.
No quería escuchar la voz de ese estúpido. ¿Qué se suponía que estaba haciendo? ¿Pedirme perdón? ¿Después de tanto tiempo? Anda venga, que se vaya con su Savannah y me deje en paz. Arrrrrrrrg que asco me daba el pobre.
Entonces entró Dougie, y de repente se me fue el mar humor. Ese chico hacía milagros, de verdad. Estuvimos hablando (entre otras cosas... no penséis mal eeh...) un rato, y después nos fuimos a dormir. En mitad de la noche, se levantó y se metió en mi cama. Dormimos abrazados el resto de la noche. Eso si que era amor, joder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario